La Justicia, la Fuerza y la Templanza tienen su lugar entre los Arcanos Mayores. Pero hay una cuarta virtud cardinal que no aparece con nombre propio en el Tarot de Marsella. Una próxima conferencia académica en Suiza vuelve a poner el foco sobre esta curiosa ausencia.
Quienes conocen el Tarot seguramente están familiarizados con tres de sus figuras más emblemáticas: La Justicia, La Fuerza y La Templanza. Sus imágenes forman parte de la tradición de los Arcanos Mayores y han sido interpretadas durante siglos desde diferentes perspectivas.
Pero estas tres cartas comparten algo que no siempre se menciona cuando estudiamos Tarot: representan tres de las cuatro virtudes cardinales de la filosofía clásica, posteriormente incorporadas al pensamiento cristiano.
La cuarta es la Prudencia.
Y aquí aparece una pregunta interesante: ¿por qué no existe un Arcano Mayor con ese nombre en el Tarot de Marsella?
Las cuatro virtudes cardinales y su presencia en el Tarot
Las virtudes cardinales son cuatro cualidades consideradas fundamentales para orientar la conducta humana:
- Justicia: actuar con equidad, discernir lo correcto y reconocer las consecuencias de nuestros actos.
- Fortaleza: sostenerse ante las dificultades y actuar con valentía.
- Templanza: ejercer la moderación y encontrar el equilibrio.
- Prudencia: reflexionar, discernir y elegir cómo actuar de acuerdo con las circunstancias.
En el Tarot de Marsella, tres de ellas tienen una representación explícita.
La Justicia aparece tradicionalmente con una balanza y una espada. La Fuerza se representa mediante una figura humana que interactúa con un león, mientras que La Templanza muestra a una figura angelical que trasvasa líquido entre dos recipientes.
Estas imágenes mantienen vínculos reconocibles con las alegorías de las virtudes presentes en el arte europeo medieval y renacentista.
Sin embargo, no encontramos una carta llamada La Prudencia entre los 22 Arcanos Mayores de esta tradición.
Esto no significa que la prudencia esté necesariamente ausente de todas las interpretaciones simbólicas del Tarot. Significa, más concretamente, que no ocupa un lugar propio y explícito en su secuencia habitual de triunfos.
La Prudencia no estuvo ausente de todas las barajas
Uno de los aspectos más interesantes de esta historia es que no todas las tradiciones de cartas utilizaron exactamente las mismas figuras ni conservaron una estructura idéntica.
Un ejemplo es el Minchiate florentino, un juego desarrollado en Florencia durante el siglo XVI cuya baraja llegó a contar con 97 cartas.
A diferencia del Tarot de Marsella, el Minchiate incorporaba triunfos adicionales, entre ellos la Prudencia, las virtudes teologales de la Fe, la Esperanza y la Caridad, los cuatro elementos y los signos del Zodíaco.
El Victoria and Albert Museum de Londres conserva ejemplares históricos de esta tradición y documenta sus diferencias con las barajas habituales de Tarot.
La existencia de estas variantes revela algo fundamental: la iconografía y la composición de las barajas no fueron completamente uniformes a lo largo de su historia.
Pero también exige una distinción importante: que la Prudencia aparezca en el Minchiate no demuestra que haya existido una carta perdida del Tarot de Marsella.
Se trata de tradiciones relacionadas, pero con características y desarrollos propios.
Un interrogante que lleva mucho tiempo abierto
La ausencia de la Prudencia no es un descubrimiento reciente.
A comienzos del siglo XX, Arthur Edward Waite ya abordaba esta cuestión en The Pictorial Key to the Tarot, una de las obras más conocidas de la literatura esotérica sobre el Tarot.
Waite mencionaba las interpretaciones que habían intentado reconocer a la Prudencia en otros Arcanos, particularmente en El Colgado, y señalaba también posibles asociaciones simbólicas con El Ermitaño.
Pero encontrar semejanzas entre el significado de una virtud y el de una carta no equivale a demostrar históricamente que ambas figuras fueron originalmente la misma.
Esta diferencia es fundamental para estudiar la historia del Tarot: una interpretación simbólica puede resultar sugerente sin constituir una prueba sobre el origen de una imagen.
La pregunta vuelve a la universidad en 2026
El debate tendrá un nuevo espacio de discusión los días 12 y 13 de noviembre de 2026, durante un coloquio académico que se celebrará en la Universidad de Lausana, Suiza.
El encuentro, titulado Voyance, mantique et remédiations artistiques : cartes à jouer et autres supports divinatoires, reunirá a especialistas para examinar las cartas y otros soportes adivinatorios desde perspectivas históricas, artísticas y culturales.
Dentro del programa, el investigador independiente Christophe Poncet tiene prevista para el jueves 12 de noviembre, a las 9:45, una conferencia dedicada específicamente a la desaparición de la Prudencia como posible vestigio de un giro esotérico en la tradición iconográfica del Tarot.
El título plantea una línea de investigación particularmente interesante: la posibilidad de que ciertos cambios en la representación de los Arcanos estén relacionados con transformaciones en su interpretación simbólica.
Sin embargo, la conferencia todavía no se realizó y sus argumentos completos no se encuentran disponibles. Por eso, sería prematuro presentar esa posibilidad como una explicación histórica demostrada.
El coloquio también abordará otros temas, como las reinterpretaciones surrealistas del Tarot, sus usos artísticos contemporáneos y el estudio computacional de los motivos visuales y textuales del Tarot de Marsella.
¿Qué nos enseña una carta que no está?
Actualmente, es habitual estudiar los 22 Arcanos Mayores como un conjunto organizado, en el que cada carta ocupa un lugar y se relaciona simbólicamente con las demás.
Pero observar su historia permite comprender que esa estructura tiene detrás siglos de transformaciones culturales.
El Tarot surgió en la Italia del Renacimiento como un juego de cartas con triunfos ilustrados. Sus imágenes reunían referencias religiosas, sociales, morales y alegóricas reconocibles para las personas de aquella época. Las interpretaciones adivinatorias y los sistemas esotéricos que hoy asociamos con estas cartas se desarrollaron posteriormente.
Por eso, estudiar qué figuras fueron incorporadas, cuáles cambiaron y cuáles no aparecen en determinadas tradiciones puede ayudarnos a comprender mejor cómo se construyó el lenguaje visual del Tarot.
La ausencia de la Prudencia nos recuerda que no todas las preguntas sobre su historia tienen una respuesta definitiva.
Tal vez lo más interesante no sea buscar apresuradamente una carta perdida, sino comprender por qué esperamos encontrarla.
Porque estudiar el Tarot también implica mirar más allá de los significados que conocemos y preguntarnos cómo llegaron esas imágenes a formar parte del sistema que utilizamos hoy.
Fuentes consultadas
- Conférence universitaire de Suisse occidentale — Información oficial del coloquio, Universidad de Lausana
- APAHAU — Programa del coloquio, publicado el 1 de octubre de 2026
- Victoria and Albert Museum — A History of Tarot Cards
- Tarot History — The Iconography and Order of Tarot Cards
- Arthur Edward Waite — The Pictorial Key to the Tarot
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