El Tarot encontró un lugar inesperado dentro de un proyecto académico de Smith College, en Massachusetts. Durante el ciclo 2025–2026, docentes y estudiantes del Kahn Liberal Arts Institute trabajaron durante un año alrededor de Hauntings, una investigación interdisciplinaria dedicada a explorar las distintas formas en que el pasado continúa haciéndose presente. Para cerrar ese recorrido colectivo, eligieron una estructura poco habitual en el ámbito universitario: los 22 Arcanos Mayores del Tarot.
La propuesta consistió en que cada participante tomara una carta y desarrollara una nueva imagen y una nueva descripción a partir de su propio campo de investigación y de las conversaciones sostenidas durante el proyecto. El resultado no fue pensado simplemente como un mazo para la práctica adivinatoria, sino como una obra colectiva capaz de reunir escritura, producción visual e investigación desde distintas disciplinas.
Los Arcanos como estructura para pensar
Hauntings se preguntaba por aquello que permanece: por las maneras en que historias, ausencias, memorias y experiencias del pasado continúan manifestándose en el presente. El proyecto estuvo coordinado por Alex Callender, profesor asociado de Arte, y Jennifer DeClue, profesora asociada del programa de Estudios de Mujeres, Género y Sexualidad.
En ese contexto, los Arcanos Mayores ofrecieron algo particularmente fértil. Cada carta permitió abordar esas preguntas desde una perspectiva diferente y, al mismo tiempo, formar parte de una estructura compartida.
La Sacerdotisa, El Emperador, La Rueda de la Fortuna, El Sol, el Juicio y El Mundo son algunas de las cartas que Smith College mostró públicamente como parte del proyecto. Pero detrás de cada una hubo una investigación particular y una reinterpretación de su significado.
Un ejemplo especialmente interesante es La Sacerdotisa, trabajada por la artista Nikté Lopez-Aleshire. Su investigación estaba vinculada con los rituales, las prácticas espirituales mayas de su familia y la reinterpretación de antiguos códices a través de técnicas como la fabricación de libros, el grabado y el papel artesanal. Para construir visualmente su Arcano utilizó fragmentos provenientes de ese trabajo previo y los reunió en un collage.
De esta manera, la carta dejó de ser solamente una imagen con un significado heredado: se convirtió también en un territorio donde una investigación personal podía dialogar con un arquetipo construido y reinterpretado durante siglos.
Un Tarot creado entre disciplinas
La particularidad del proyecto no está solamente en haber llevado el Tarot al ámbito académico, sino en cómo fue utilizado.
Durante los proyectos de larga duración del Kahn Institute, docentes y estudiantes se reúnen semanalmente durante un año para trabajar sobre un tema común desde sus respectivas áreas de investigación. En Hauntings, esas perspectivas fueron muy diversas y el Tarot apareció hacia el final como una forma de reunirlas en una creación colectiva.
Los participantes tampoco tenían una relación uniforme con el Tarot. Algunos prácticamente no tenían experiencia previa; otros eran lectores frecuentes. Esa diversidad hizo que las cartas pudieran ser abordadas simultáneamente como imágenes, símbolos, objetos culturales y herramientas de reflexión.
La parte visual del proyecto incluyó además un taller en el espacio Design Thinking Initiative de Smith College junto a la ilustradora Chelsea Granger. Después de ese trabajo, el grupo discutió colectivamente las cartas y cada participante escribió su propia reinterpretación manteniendo como eje la idea de haunting: aquello que permanece, reaparece o continúa actuando sobre el presente.
¿Por qué el Tarot puede servir para investigar?
Quizás ahí esté lo más interesante de la experiencia de Smith College.
Los Arcanos Mayores forman un conjunto limitado de imágenes, pero esas imágenes admiten relaciones múltiples. Una misma carta puede ser observada desde la historia, el arte, la experiencia personal, la literatura, la psicología o los estudios culturales sin agotarse necesariamente en una única interpretación.
El proyecto de Hauntings muestra una posibilidad menos habitual: utilizar esa estructura simbólica como punto de encuentro entre preguntas provenientes de disciplinas diferentes.
No significa convertir el Tarot en un método académico ni otorgarle una función que el proyecto de Smith College no reclama. Más bien muestra que sus imágenes pueden funcionar como dispositivos para organizar asociaciones, formular preguntas y representar ideas difíciles de condensar únicamente mediante conceptos.
En ese sentido, hay algo especialmente apropiado en haber elegido los Arcanos para un proyecto dedicado a las huellas del pasado. El propio Tarot es un objeto atravesado por capas históricas: imágenes que han sobrevivido durante siglos mientras sus significados, usos y contextos continúan transformándose.
El Tarot fuera de sus lugares habituales
Que una institución académica trabaje con el Tarot de esta manera también permite observar un fenómeno más amplio.
Aquí las cartas no aparecen como una curiosidad esotérica ni como un objeto que necesita ser legitimado por la universidad. Son utilizadas porque su lenguaje visual y simbólico resulta útil para el problema que el grupo estaba investigando.
Y quizá esa sea la parte más interesante del experimento.
Cinco siglos después de la aparición de los primeros Tarots europeos, los mismos arquetipos siguen siendo capaces de recibir nuevas imágenes, preguntas y experiencias. En Smith College, durante un año dedicado a estudiar cómo el pasado continúa habitando el presente, los 22 Arcanos Mayores terminaron convirtiéndose en una forma de pensar justamente eso: cómo una imagen puede conservar algo antiguo y, al mismo tiempo, volver a significar algo nuevo.
Fuentes consultadas
Smith College – Kahn Liberal Arts Institute
Smith College – Quirky and Curious: Kahn Fellows Create a Tarot Deck